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Todos, en algún momento, hemos afrontado la típica frase “no sé en qué se me fue la plata” cuando llegamos a fin de mes y tenemos que, como popularmente dicen, “hacer de tripas, chorizo.”

Pero en este momento oscuro de la vida de nuestras billeteras venimos a darle los trucos para administrar mejor las finanzas y poder hacer nuestro salario de goma para estirarlo cuanto podamos.

 

  • Tener una claridad de cuánto dinero nos va a llegar por mes

Esta primera parte es fundamental, muchas personas tienden a despreocuparse de cuánto dinero les será depositado hasta el momento en que recogen la colilla de depósito. Conocer cuánto de ese dinero se destina a las deducciones como seguro o pensión, es clave para iniciar el segundo paso.

 

  • Tener un presupuesto bien organizado

A la hora de organizar el dinero es importante desde el principio tener un plan en que va a ser invertido.

 

  • Priorizar gastos

Dentro del plan de presupuesto podríamos dividir los gastos en dos tipos:

  • Gastos prioritarios: En esta sección entran los gastos de vivencia diaria como alquiler, comida, salud y transporte. Todo aquello que sea de índole indispensable para nuestro diario vivir debe ir contemplado en esta sección.
  • Gastos variables: Aquí se deben contemplar todos aquellos gastos que no entren en la categoría de prioritarios como lo son viajes, salidas, comidas fuera, idas al cine. Estos gastos se consideran variables dado a que se puede prescindir de ellos.

 

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El comodín vital para la supervivencia

 

Otro de los factores fundamentales para que nuestro salario no salga corriendo antes de fin de mes, es elaborar un plan de ahorro que contemple algunos puntos centrales.

  • Los ahorros deben ir incluidos dentro de los gastos prioritarios, ojalá como una deducción automática.
  • Pueden hacerse ahorros a corto plazo que contemplan de uno a dos años con el fin de suplir necesidades como puede ser el marchamo o pago de alguna deuda anual como matricula estudiantil o seguros.
  • Luego están los ahorros a mediano plazo que se contemplan de 3 a 5 años, se pueden incluir gastos como compra de auto o viajes.
  • Ahorrar para imprevistos es parte de este plan donde se debe realizar la suma de los gastos por imprevistos de los últimos seis meses y dividirlos entre seis, ese monto es el que debería deducir por mes para suplir los imprevistos.
  • El ahorro a largo plazo es el dirigido a la pensión voluntaria.

 

Los gastos comején y la readecuación de deudas

 

Aquí se debe hacer un análisis cuidadoso, los gastos comején u hormiga son los que se realizan de poquito en poquito como ir al supermercado por un artículo y salir con cinco. Este tipo de gastos deben ser tratados con cuidado ya que pueden significar la razón por la cual el salario no alcance.

 

Otra opción se basa en hablar con la entidad financiera con la cual se tiene una deuda y solicitar una readecuación de la deuda establecida, aquí se hace un estudio para evaluar la posibilidad de alargar la cantidad de cuotas a un precio más bajo. Esto hace una liberación de nuestro presupuesto ya establecido.

 

En conclusión, tener claro cuánto ganamos, elaborar un presupuesto, ahorrar inteligentemente y administrar los gastos hormiga con cuidado, son las claves para pasar de un salario rígido y estructurado a uno flexible como la goma.

 

Si este y otros temas similares son de tu interés, podés consultar por nuestro técnico en Contabilidad y Finanzas, ingresá aquí.

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