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Si querés ser un contador destacado en la empresa para la cual trabajás y mantenerte al tanto de la óptima salud financiera, debés tener una contabilidad ordenada que a su vez te ayudará a tomar decisiones estratégicas en el momento en que así lo necesités.

El contador es uno de los personajes cruciales dentro de una organización, pues es el que tiene dominio sobre lo números, sabe en qué momento se debe contener el gasto y en qué momento la compañía goza de abundancia. Además, es quien decide cuándo se puede gastar en la fiesta navideña de la empresa que, por cierto, ya está por llegar.

Para que tus cierres contables e informes de ingresos-egresos no sean un dolor de cabeza, es necesario que tomés en cuenta las siguientes medidas de ordenamiento administrativo:

  • Digitalizá tu contabilidad: La llegada de la facturación electrónica es una ventaja. Gracias a ello, las empresas deben establecer software de facturación electrónica que te permite reducir errores en la introducción de datos, asentar y evaluar con precisión ingresos y gastos, estimar costos, etc.

 

  • Estructurá tus archivos: Ya sea de manera digital o física, procurá siempre estructurar el orden de tus archivos ya sea por tipo, fecha o tópico y principalmente, de manera secuencial para que sea más fácil encontrarlos al momento de realizar tus cierres.

 

  • Revisá que la información contable coincida: Si entregás factura, factura electrónica o tiquetes de caja, es indispensable que esos números coincidan con los cierres de caja, ya sea de manera diaria, semanal o mensual. Es importante que estés al pendiente de estos números y en caso que no haya coincidencias, de inmediato generar una alerta a tu jefatura.

 

  • Contabilizá cada colón que salga: Debés estar al pendiente de todas las adquisiciones que se hagan y tener justificación de ello, además del dinero que se posea en caja chica, debido a que solo así tendrás conocimiento certero de los números de ingresos y egresos.

 

  • Las facturas emitidas a nombre de la empresa, son tu prioridad: Un error común es querer incluir comprobantes a nombre de los dueños, socios o empleados dentro del registro de egresos, pero esto puede generar engorrosos y costosos problemas fiscales. Por eso, llevá las cuentas por separados y priorizá aquellas que impactan directamente al tesoro de tu empresa.

 

  • Verificá la procedencia de los ingresos y el destino de los egresos: tanto para fines financieros de la empresa, como para estimar correctamente los impuestos a pagar en cada periodo.

 

  • ¡Que nadie más que vos y las personas autorizada toquen los libros contables!

 

Esperamos que estos consejos te sean de utilidad al momento de ordenar tus registros contables. Si querés aprender más de estas y otras alternativas para mantener la contabilidad al día, no dudés en solicitarnos información de nuestro Técnico en Contabilidad y Finanzas

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